11 de mayo, jueves

Esta mañana llovía mucho, hasta que me di cuenta que no llevaba los pantalones del pijama y tenía frío,

cerré la ventana y volví a la cama, con un paracetamol más y menos horas en el cuerpo,

cuando dentro de unos años recuerde esta semana la recordaré en pijama, con un saco de semillas en las lumbares para mitigar el dolor y pastillas para mentirle al cuerpo,

en la cama me apoyé en la almohada tapándome con el edredón y cogí el móvil, saltando de aplicación en aplicación, mientras el paracetamol hacía efecto,

las redes se han convertido en la nueva hoguera de vanidades, encuentras sexo, odio, amenazas y liberación de hormonas y adrenalina, a partes iguales,

tras estar un rato (largo) cotilleando por internet, fui a la cocina a por un café.

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