Calendario

Es curioso como a veces, sólo a veces, hacemos el cambio. Ese CAMBIO con mayúsculas.

La mayoría de las veces, después del subidón por algo (amor, desgracia, despido, tenencia de un hijo, lo que a cada uno le haya pasado), la rutina va machacando, gota a gota, y sin darnos cuenta volvemos al momento previo, cerramos el círculo y “aquí no ha pasado nada.

A mí estos subidones me dan cada 15 días, y no es por ciclotimia o trastorno bipolar, es cuando voy a la biblioteca.

Primero ínfulas de que me leeré los 5 libros que llevo cargando y que (ajá) sacaré en préstamo. Paseos arriba y abajo buscando qué más hay, qué me tienta, como si fueran pequeños demonios diciéndome “llévame”.

Luego en casa reconozco que la rutina me vuelve perezosa y no lo leo todo ( y retorno los libros sin abrir), pero hay el que termino. Siguiente subidón.

Ya soy mucho más sabia, con una gran necesidad de compartir el conocimiento. ¿Cómo es posible que podáis seguir viviendo sin esas perlas de sabiduría? ya sea en forma de novela, ensayo o libro tipo DIY. Yo os la cuento (para tormento de mis conocidos).

El último que me leí fue Historia de la psiquiatría. Muy ameno (que no divertido), aprendí un montón (y hasta me imaginé de siquiatra). Ahora he empezado uno de Ciencia forense, y no hagamos más comentarios (lo que no sabe el libro es que me he tragado todas las temporadas de CSI varias veces).

Pero cuando los efectos se diluyen, como el vapor de una ducha en invierno, todo vuelve a la normalidad y soy la misma personita con mil personajes y aventuras por vivir dentro de la cabeza, pero con una vida exterior algo monótona y tirando a gris marengo (puestos a elegir gris).

 

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no encuentro la inspiración

ni para salir a correr, ni para hacer tiramisú ni unas tristes magdalenas,

el cuerpo se arrastra hasta el sofá y deja que el pensamiento divague, entre peli romántica y capítulo de csi (o maratón de ellos, la verdad),

me cuesta pensar,

quizás me falte azúcar en la sangre, como ahora mi cuerpo lo rechaza (las cosas dulces me saben muy dulces, cuándo se ha visto eso?) pues estoy que no vivo en mí,

la semana se me ha hecho larga (y sin tener niños, diréis, pero tengo unos compañeros creciditos que ya … ya) y quién me iba a decir a mí que me alegraría con que llegara el fin de semana para pillar la cama.. para dormir!

si es que no se hizo la miel para la boca del asno ( que tampoco es que me guste a mí, puaj, dulce); entre una cosa y otra pasan los días y las semanas, y si hace poco me quejaba de cumplir 38, resulta que sin darme cuenta estamos rozando los 40,

la reflexión sobre tamaño número la haré más adelante

cambiamos de digito, cambiamos de década, nos hacemos más viejo, se ve más de cerca a la señora de la guadaña, etc. Pero lo que realmente me da miedo es que, igual que se han pasado estos últimos dos años como sin darnos cuenta, y quien dice dos, dice 20,

me da miedo que una mañana despierte con 80 (ojalá, también lo digo) sin tiempo ni fuerzas ni ganas de nada,

no voy a saltar en paracaidas, ya lo paso mal en según qué ascensores, pero la vida pasa amiguitos, y por mucho que lo diga, no hago que aminore le ritmo

maps

aquí escuchando a los de maroon five, con carraspera en la garganta, en el corazón y en la azotea, pero por más que tosa no llevo las ideas más claras que hace semanas,

esta vez la culpa del parón en todo se llama amigdalitis, en serio, no soy yo, los astros y parte del universo cósmico se oponen a que pueda desarrollar mis dotes como fotógrafa o como runner en potenica, pero si tuvierais las cuchillas que no me dejan beber siquiera agua con tranquilidad, ya hablaríamos.

pensaba dedicarme a hablar un rato de lo que nos mueve y lo que no

pero no

mejor hablo de lo que soñé anoche: con unas croquetas y un vaso de agua,

resulta que estaba en mi oficina virtual (que en nada se parece a la real) cuando uno de los compañeros que no están porque viajan me dice de comentar algo, que bajemos al bar, que tampoco era el normal, sino uno de bodas, bautizos y comuniones, con medio mundo haciendo el vermú, pero hete aquí que sigo a este compañero que coge unas sillas de no sé donde y nos ponen unas croquetas,

que no queremos croquetas, que un cortado y un agua,

pero el camarero no nos escucha; si no nos la comemos, quizás se den cuenta que no son para nosotros,

me comenta algo del trabajo y se va, me deja con las croquetas frías, sin saber si hay que pagar la cuenta y con ese bar lleno de gente y me empiezo a agobiar,

En esas me despierto y me da mucho coraje porque ahora no sé cómo acaba la historia, es bien sabido que los sueños no se enlazan y menos porque tú quieras.

con lo que disfruto yo con mis sueños fantásticos-multicolores (sin pies ni cabeza)

finisher

ya puedo decir que soy finisher,

fui casi la última en la carrera de 5k (durante media hora tuve la ilusión de haber sido la última), pero hice mi mejor tiempo hasta la fecha: 42 min, eso en terminología runner es algo más de 8 min el km. Contando que los que hacen 10k lo pueden hacer en 30 min podrían hacer que me baje la moral hasta límites insospechados, pero como que no,

ya estoy apuntada a otra para dentro de 15 días y reconozco que por molestias varias no he hecho prácticamente nada; aparte de volver a hacer el mismo papelote, no hay motivación,

llámalo hormonas, que hoy es 17, que echo de menos a varias personas, a las que se fueron voluntariamente y a las que pilló el último tren, a las que no gastan un min de su tiempo conmigo y a la que me lo dan y yo estoy mirando para otro lado,

creía que ya había pasado la crisis de los 37, pero ahora con la de los 39 me veo otra vez haciendo cuentas, quién soy? a dónde voy? por qué hemos dejado de poner el primer signo de interrogación?

admiro la gente que se propone y hace, más aún a la gente que sin ganas se levanta y lo hace, que no tiene cruce de cables de hormonas y se tira dos semanas en decidir si baja o no la regla (con sus dolores de cabeza, hinchazón de tobillos y desgana en general), me siento en esos días previos como un saco de patatas corriendo a cámara lenta (con el efecto de ese mal ritmo en las rodillas), cómo se lo explicas a alguien que no sabe que las condiciones internas te cambian en cuestión de horas? de levantarte con mucha energía y con ganas de hacer mil cosas por la tarde, a la hora de la verdad llegas con pesas en los bajos y rodillas como piedras, con todo el peso del mundo en los hombros. Te dices “éso es la regla, mañana baja, o pasado”, y después de dos semanas nasti de plasti,

y no hay posibilidad  de embarazo,

en fin, nadie sabe cómo deseo que se adelante la menopausia, pero ya.

Proyectos

Cada día me propongo mil retos, y sólo un tercio sigue adelante, de los que menos de la mitad continúan,

así parece que hago mucho pero realmente comienzo y no acabo, mi vida es La historia Interminable.

patines y bicicletas, y el óleo más la acuarela, tejer y bordar, coser, zurcir, así hasta el infinito,

me disperso,

así que el primer proyecto de este septiembre es No dispersarse. Para el 30 de sept tengo que haberme apuntado a dos cursos que valdría para rematar dos proyectos antiguos y una carrera, que haré andando, para demostrarme que puedo.

Porque ya sé que puedo, pero hasta que no lo ves, no te lo crees.

San Pedro

Hoy os contaré una historia verídica 100%.

Estaba Dios al principio de los tiempos cavilando por culpa de Adán y Eva sobre qué hacer con ellos, cuando vino la serpiente y le dijo… “Nah, espera que vengan las generaciones futuras de estos dos pimpollos, que nos vamos a divertir”. Y Dios se asustó.

Pasaron los años y cada generación era más conflictiva que la anterior, por lo que después de meditarlo mucho decidió mandar a Jesús-Crist, chico moderno amante del buen rollito que haría un pacto con la humanidad, salvando a todos y cada uno del pasado, presente y futuro.

Hecho esto pensó que ya podría descansar, pero un día llega S.Pedro hasta su presencia pidiéndole las llaves del Cielo. Que se lo habían prometido.

Dios que lo mira,se echa las manos a la cabeza (decide castigar a Jesús-Crist sin postre varios siglos) y le dice:

-Lo que es justo, debe serlo: Estas son las llaves y este el listado de todo aquel que debe entrar por las puertas; la fecha va junto al nombre. Pero hay algo más: hay una serie de ángeles custodio que se designan para guiar a los que están en la Tierra. Son especiales, puesto que son de carne y hueso. No tienen superpoderes, hay que aconsejarles mediante sueños y señales, así como hacer un seguimiento para asegurarse que puedan cumplir su misión. Será parte de tu cometido, hacer que se encuentren en el momento justo: ni un minuto antes ni un segundo después.

S. Pedro coge sus dos listas, las llaves, le da las gracias y se va a su puesto refunfuñando en arameo.

Ya allí comienza a despachar almas a diestro y siniestro (la ventaja de tener toda la eternidad) y a enviar a los ángeles de la guarda, serafines, querubines y todo lo que tenga alas para controlar el tráfico.

Cuando llega a la lista de los custodio, los de carne y hueso, se toma su tiempo. Ya no recuerda que era ser humano. Se decide por lo más fácil, que es emparentarlos, casarlos o hermanarlos.. así ya están “juntos” para cuando se necesiten. Por desgracia, cuando estas almas suben al cielo le empiezan a llover las críticas.

Para acabar con el revuelo que se estaba formando J-C (que sigue con el mismo mensaje de paz y amor) se acerca al puesto de S. Pedro, le sacude del hombro y  le susurra: “amigos”. Que sean amigos. Almas gemelas.

Claro, “amigos”, cómo no lo pensó antes!!

Y desde entonces a veces aparece un alma afín que hace que tu día o tu vida cambie por completo. Desconocidos en el parque, en la cola del supermercado, en el pupitre de al lado, amigo del amigo de .. que se quedan unas horas o para siempre: amigos del cole, del trabajo, del vecindario, de gamberradas, de clases de inglés o de oficina, del gimnsasio…

Y que cuando la misión se acaba, se marchan.

A veces te abren los ojos, te hacen sonreír y, en general, te vuelven mejor persona de lo que no sabías que ya eras.

Trabajo de mis sueños (2º parte)

Pues resulta que no lo sé.

Hace años comentaba con un amigo que soy estudiante profesional. A mí me enseñaron a estudiar, no a trabajar. Pero no pagan por aprender (otro día hablamos de las becas y  de lo injustas que son en algunos casos). Me da lo mismo darle a un martillo que aporrear teclas de un ordenador como barrer las calles. Es trabajo.

Es complicado de explicar pero me he quedado con mi notable de 5º. No pienso, no hay que exprimirse el cerebro, se pagan facturas. Caprichos.

Haciendo una reflexión introspectiva, qué me gusta?

Cantar? sí, pero no me veo … no;

Dibujar? sí, pero soy un alma libre.. sin horarios

Hablar? síi, pero donde pagan por dar la chapa?

Pintar, bordar, montar muebles del ikea?

Hacer fotos…….

Creo que le daré otra vuelta, ahora me pienso si salir en un ratín a mover estas piernas.