Aprender de los fracasos

Mucha gente se llena la boca con frases tipo “si te caes 7 veces, levántate 8”, “de los fracasos se aprenden”, “no hay mal que por bien no venga”, y es que reducen todo a una experiencia y por ello se debe buscar un lado instructivo, nos está enseñando algo.

Bien, esto se aprende. Si no tienes el don natural o genético (palabra que está tan de moda) de darle la vuelta a la tortilla y aprender de los fracasos (mínimo no hacerlo igual la próxima vez), debes practicarlo, como si fuera una rutina de gimnasio o la tabla del 5.

5 por 1, 5; 5 por 2, 10, etc

Te la sabes y antes no te la sabías.

Pues aprender de los fracasos también se estudia, se practica hasta que un día sale solo.  Como andar en bici.

Pondré un ejemplo. Mis primeras magdalenas subieron y parecían apetitosas. Cuando le metí un bocado sabían a harina y la mayoría estaban crudas.

Las tuve que tirar (aunque por cabezonería me comí dos que me dieron indisgestión). Y lloré.

La siguiente bandeja ni subieron. Entonces llegué a la conclusión que era una inútil y dejé de hacerlas.

Me pasé a los bizcochos, que me salían un poco mejor (apelmazados, todo hay que decirlo). Pero hacía y hacía. Hasta me regalaron un curso y algo mejoraron.

Realmente no me dieron un secreto infalible ni me vendieron una levadura mágica, sino que me enseñaron a estudiar mi horno y ver qué tiempos y temperatura  necesitaba. Y practicar.

Los bizcochos que hago ahora, dentro del estatus de normalitos, son espectaculares. Hasta me he atrevido (poco) con galletas y he vuelto a hacer magdalenas.

Por tanto, ya sea en casa o en la escuela nos deben enseñar que el fracaso existe, que las cosas no siempre salen bien. Que cuando salen mal no es más que tener otra oportunidad para hacerlo mejor. Y confiar que saldrá mejor.

Pensar que nunca nos podemos equivocar es de soberbios (y de inútiles). Porque en los errores se aprende, se ocurren cosas nuevas, variaciones, surge la chispa.

Mi frase favorita es “si te caes 7 veces, levántate 8”. Y en ese esfuerzo al levantarte, te conviertes en un gigante.

 

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Reto 30: escribe de lo que quieras

realmente este reto me ha parecido un poco tonto, de adolescentes, pero me ha permitido liberar un poco la pluma,

me ha permitido abrir las alas con otros proyectos y que la madeja vaya saliendo tirando del hilo

ahora, esto es el fin (de este reto)

Reto día 29: foto de ti misma

mmmmmmmmmmmmmmmmmmmm

IMGP4924

Reto día 28: pedir un deseo a las 11:11

No recuerdo mirar el reloj y ver la combinación 11:11, o no le había prestado atención.

Sin embargo, si me ha pasado de ver las 11:21, por claros motivos personales (mi cumple =)  pero no me ha dado por pedir un deseo,

no sé si los ángeles trabajan a todas horas o sólo en alguna combinación especial, pero si están ahí pediría que se solucionara para todos el tema de los refugiados, que ellos no tuvieran que huir, que volver a casa no fuera un problema, y por nuestra parte recogeríamos la cara de vergüenza que se nos cayó hace ya muchos años.

Reto día 27: una foto de mi escritura…

mmmmmmmmmmmmm

Reto día 26: qué pequeñas cosas te hacen sentir a gusto?

pensemos…

una taza de café (cortado o manchado en mi tierra)

palomitas de maiz

carmelas de chocolate

boca-bits

los libros de Brunnetti

dibujar-pintar

coser (pero me da jaqueca)

 

 

Reto día 25: tendrías una cita con

alguien muy mono sin personalidad o con alguien normal pero con mucha personalidad?

si no conoces a la persona te tiene que venir desde fuera el tener ganas de, y eso lo hace el físico, o algo de su físico (culo, tetas, pectorales, brazos fornidos, cada uno que elija lo que le llame, a mí son las sonrisas),

cuando ya conoces a alguien, y si tiene una personalidad arrolladora, del físico te olvidas puesto que es secundario, y mientras que lo uno conquista, lo otro enamora.

y es así desde que el mundo es mundo y podemos elegir con quien casarnos o acostarnos,

si tienes un contrato matrimonial, lo siento (pero huye ya)